Alexa, Siri… Estos nombres han venido para quedarse y ayudar a las personas. La tecnología demuestra con los asistentes virtuales que puede proporcionar herramientas eficaces de información, cuidado y asistencia a las personas mayores o en situación de dependencia.
Asistentes virtuales: tecnología al servicio de las personas
El factor humano, asistencia de profesionales, siempre es necesario, pero con una correcta configuración, esta ayuda resulta muy práctica y eficaz.
Amazon Alexa, Apple Siri, Google Assistant, Samsung Bixby, Microsoft Cortana… Los asistentes tecnológicos virtuales no son ya cosas del futuro, sino una auténtica realidad cotidiana, con múltiples aplicaciones y posibilidades de información, asesoramiento, vigilancia, geolocalización, entre otras muchas funciones.
Apoyo en el cuidado de personas mayores y dependientes
Además, gracias a su versatilidad, se han destapado como una gran herramienta para el cuidado de las personas mayores y con dependencia en el hogar.
Los profesionales del hogar en muchas ocasiones no están en régimen de interno, así que la configuración de estos servicios, además de ayudar a estar comunicados, aporta un punto de compañía y soporte muy beneficioso cuando los profesionales no están presentes.
Principales funciones de los asistentes virtuales
Entre las principales funciones que pueden llevar a cabo los asistentes virtuales destacan las siguientes:
- Gestión de tareas, como activación de alarma, recordatorios, avisos… En lo que respecta al hogar, permiten el control domótico de la vivienda, como encender y apagar las luces, ajustar la temperatura, el manipulado de persianas, encender determinados electrodomésticos como la televisión o la radio…
- Además, ayudan a la gestión diaria, como en la creación de listas, activación de alarmas, recordatorios, listas de la compra o respuesta de información mediante comando de voz, como consultar el clima o el tráfico.
- También favorecen el entretenimiento, pues gracias a ellos puedes poner música, podcasts o contenido en streaming.
- En el resto del hogar pueden ayudar desde la asistencia en la cocina, con recetas, temporizadores, recordatorios de compras, etc., así como todo lo relacionado con la seguridad, con verificación de cámaras, apertura de puertas con control remoto, etc.
Requisitos para su correcto funcionamiento
Para usarlos, además de unos conocimientos tecnológicos básicos, hay que tener en cuenta algunos aspectos, como la conectividad, es decir, es necesaria una muy buena conexión wifi. Si el hogar no tiene internet, no podríamos hablar de asistentes virtuales.
En segundo lugar, tiene que existir compatibilidad entre los dispositivos, que han de ser inteligentes, y el asistente virtual escogido. No sirve cualquiera.
Y, relacionado con esto, es necesario que haya un ecosistema común y compatible. Esto quiere decir que si, por ejemplo, escogemos Google, todo tiene que ser compatible con este asistente y con su microuniverso tecnológico.
¿Qué asistente virtual elegir?
A la hora de elegir un asistente virtual, hay que tener en cuenta qué clase de dispositivos (teléfono, televisores, equipos de música, etc.) usamos normalmente. Por ejemplo, si todo está conectado a Google, el Assistant de esta multinacional está conectado con todo su universo (Google Maps, Gmail, Drive, Wallet, etc.).
Por el contrario, si el usuario se decanta por el mundo Apple, entonces la opción escogida debe ser Siri, perfecta para usuarios de iPhone, iPad y el resto de aparatos de esta marca. En el caso de Samsung sería Bixby y en el de Microsoft, Cortana.
Pero si hay uno que ha crecido exponencialmente en los últimos años ha sido Alexa, la asistente virtual de Amazon, que es compatible con un gran número de dispositivos inteligentes del hogar, como altavoces, televisores, etc.
Tecnología y factor humano: un binomio necesario
En definitiva, el factor humano tiene en el virtual un complemento de ayuda en el hogar, especialmente para el cuidado y la conexión y comunicación de las personas mayores o con movilidad reducida. Un hogar inteligente que ayuda a una vida mucho más segura y confortable.